Temporada de huracanes en el Atlántico 2012

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  • (1) El huracán Irene, el más intenso del año pasado y el único retirado de la lista oficial de nomobres. (Fuente: NOAA. Más fotos de las consecuencias de Irene)

    (2) Evolución de la anomalía de la temperatura superficial en el Pacífico. Entre -0.5ºC y 0.5ºC, El Niño se encuentra en su fase neutral. Por encima de 0.5ºC entraría en su fase positiva. (Fuente: International Research Institute for Climate and Society)

    (3) Mapa de anomalías de la temperatura superficial a nivel mundial para el 28 de mayo. Se observan anomalías frías en zonas del Atlántico tropical norte. (Fuente: World Climate Service)

    (4) Gráfica de la Energía Ciclónica Acumulada durante los últimos años. Se aprecian periodos de alta y de baja actividad. (Fuente: Climate Prediction Center/NOAA)

  • Temporada de huracanes en el Atlántico 2012
    30.05.2012 11:06

    El 1 de junio comienza de forma oficial la temporada de huracanes en el Atlántico, que se espera que tenga una actividad normal o ligeramente inferior a lo habitual. Sin embargo, los trópicos están mostrando actividad antes incluso de lo que viene siendo habitual, con dos tormentas tropicales formadas en el Atlántico e incluso un huracán en el Pacífico.

    La temporada de huracanes que empieza el día 1 de junio y que se extenderá hasta el 30 de noviembre se presenta con una actividad normal o ligeramente inferior a lo que es habitual, según la mayoría de los pronósticos realizados por los principales centros nacionales de meteorología, universidades y empresas. Los valores normales durante una temporada de huracanes son entre 10 y 11 tormentas tropicales (cuyos nombres son asignados de esta lista), de las cuales 6 llegan a convertirse en huracán y 2 de estos en grandes huracanes.

    Principales factores de esta temporada.

    Los principales factores a tener en cuenta a la hora de realizar este tipo de predicciones son la temperatura de la superficie del mar, centrándonos en la anomalía que pueda presentar, y la tendencia que se obtenga del comportamiento de la cizalladura vertical del viento (cambio de la velocidad del viento con la altura) en las principales regiones donde se desarrollas los huracanes. La primera nos indica la cantidad de combustible que tienen los huracanes a su disposición (que este año parece que tendrá valores próximos a la media) y la segunda, cuando presenta valores bajos, permite el desarrollo de los ciclones, algo que es mucho más difícil que ocurra si los valores de la cizalladura del viento son altos (siendo estos últimos los que tienden a prevalecer durante esta temporada, aunque con una incertidumbre elevada ya que dependen de cómo se comporten fenómenos como El Niño).

    Otros fenómenos, esta vez de índole interanual, a tener en cuenta son: El Niño, que actualmente se encuentra en su fase neutra y que para los meses de mayor actividad de la temporada de huracanes tiene las mismas probabilidades de entrar en su fase positiva y de seguir en su fase neutral, y la señal multidecadal en el trópico, que ha contribuido a la esta época de alta actividad en la cuenca atlántica desde el año 1995.

    Pronósticos de las diferentes agencias, universidades y empresas meteorológicas.

    NOAA

    La agencia estadounidense prevé en su último informe una temporada de huracanes con un comportamiento normal como situación más probable, con un 50% de posibilidades. Existe un 25% de probabilidades de que la temporada sea tanto más activa como menos activa de lo habitual.

    A favor de una temporada más activa de lo habitual se encuentra el hecho de que nos encontramos en una época de creciente actividad de huracanes (que comenzó en 1995) junto con la temperatura superficial del mar, que rondaría valores normales en las zonas tropicales.

    En contra de una temporada más activa y por tanto a favor de una con menor número de tormentas de lo habitual encontramos en fenómeno de El Niño, que de entrar en su fase positiva (conocida también como El Niño, a diferencia de su fase negativa o La Niña) en el trimestre de Agosto a Octubre provocaría un aumento de la cizalladura vertical del viento y tendería a enfriar la superficie del mar.

    A modo de resumen, los modelos usados por la NOAA ofrecen, con un 70% de probabilidad para cada rango, las siguientes cifras: entre 9 y 15 tormentas tropicales, entre 4 y 8 huracanes de los cuales entre 1 y 3 serían grandes huracanes.

    Met Office

    En su pronóstico sobre tormentas tropicales para el 2012 prevén una temporada más tranquila de lo habitual, con una actividad ligeramente por debajo de lo normal. Sitúan el número de tormentas tropicales entre 7 y 13, siendo 10 el valor más probable. La energía ciclónica acumulada (o ACE, por sus siglas en inglés) se sitúa con un 70% de probabilidad entre 28 y 152, con un valor medios de 90. Este rango tan elevado lo achacan fundamentalmente a la incertidumbre en los pronósticos del ciclo de El Niño.

    Colorado State Unversity

    En su último informe apuntaban a una temporada de huracanes más tranquila de lo habitual, con 10 tormentas tropicales, 4 huracanas y de estos 2 se convertirían en grandes huracanes. Las causas de estos valores inferiores a lo habitual las encontramos, según la Universidad de Colorado, en el posible desarrollo de El Niño durante los meses de mayor actividad de la temporada de huracanes, con un aumento de los vientos en capas altas que impedirían el desarrollo de los ciclones, y en que las temperaturas en las principales zonas de desarrollo de los huracanes en marzo presentaban valores inferiores a los de temporadas pasadas.

    World Climate Service

    La división de servicios climáticos de MeteoGroup prevé una temporada de huracanes en el Atlántico normal o ligeramente menos activa que el año pasado. En cifras, prevé entre 9 y 12 tormentas tropicales, siendo entre 4 y 5 de ellas huracanes. Se cita en el informe al año 2009 por tener condiciones similares a este 2012, en el que solo se registraron 9 tormentas tropicales. De entre los factores que provocarían que esta temporada se encontrara en las cifras anteriormente citadas destacan la posibilidad del desarrollo de la fase positiva de El Niño, las ligeras anomalías frías de la temperatura superficial junto con la fase neutral de la Oscilación Atlántica Multidecadal (AMO) y la fase negativa o este de la Oscilación Cuasi Bienal (QBO).

    Como siempre, desde MeteoGroup seguiremos la evolución de los huracanes que se puedan formar y os mantendremos informados a través de nuestrás páginas de Twitter y Facebook.

    Por: Luis Jiménez