Tsunamis

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  • Destrucción costa de Japón

    Tsunami en Japón

    Ola en la costa

    Tsunami en Sumatra

    Tsunami Lisboa

  • Tsunamis
    03.05.2011 14:56

    Los tsunamis son una serie de olas causadas por una fragmentación abrupta de la superficie bajo el mar.

    La palabra tsunami procede de Japón. “Tsu” significa puerto y “nami”ola. La palabra fue adoptada por los medios de comunicación extranjeros en Asia, al referirse a los maremotos. En inglés no existía una palabra para describir este fenómeno por lo que lo que se adoptó.

    En la zona del Mediterráneo se tiene referencia de estos fenómenos. El maremoto de Lisboa aparte de afectar a la costa de Portugal, también llegó a afectar a la costa de Marruecos y Andalucía. Las crónicas de la época cuentan que en una mañana del día de todos los santos de 1755, un gran estruendo despertó a todos Lisboetas. En apenas unos minutos, una de las ciudades más comerciales y prósperas de occidente quedó totalmente destruida. El temblor se sintió hasta en centro Europa. El epicentro debió estar localizado mar adentro y provocó la formación de lo que hoy llamamos tsunami. En un par de horas, olas gigantes de hasta 20 metros de altura arrasaron con la costa portuguesa, española y africana.  La catástrofe se llevó la vida de aproximadamente 70.000 lisboetas, de los 250.000 que tenía la ciudad. En España se produjeron hasta 1300 muertos y cuantiosos daños materiales.

    La mayoría de tsunamis se producen por movimientos sísmicos en regiones marinas y de costa, que provocan el movimiento de las placas tectónicas continentales. Normalmente suelen ocurrir en el Pacífico donde las placas tectónicas más densas se deslizan por debajo de las menos densas. Cuando estas placas se fraccionan, provocan un movimiento vertical del fondo marino que permite la transferencia de la energía desde la corteza terrestre al mar.

    Los movimientos sísmicos, unidos a los desplazamientos de las placas tectónicas debajo del mar, provocan una perturbación en el mar. El tsunami resultante se propaga como un conjunto de ondas cuya energía está concentrada en las longitudes de onda, en la altura de la ola determinada por el desplazamiento vertical, y la dirección de las olas determinada por la geometría de la costa.

    Existe un sistema de alarma de tsunamis desde 1946,  y que proporciona el peligro potencial de formación de tsunami en el Pacífico, basándose en  la monitorización de la actividad sísmica y el paso de las olas del tsunami por boyas marítimas. Desgraciadamente, esta información no es suficiente para un pronóstico exacto, debido a que influyen muchos más factores en la formación del tsunami y su llegada a la costa. Desde 1946, 15 de las 20 alarmas emitidas, fueron consideradas falsa alarma, ya que el tsunami que llegó a la costa lo hizo debilitado, sin causar destrozos.

    Por: David Matías Campano