Nieblas de verano

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  • Nieblas de verano
    18.08.2011 10:56

    Las nieblas en zonas costeras es algo habitual durante todo el año. También en verano y a lo largo de las costas andaluzas. En muchas ocasiones, lo que puede ser un típico día de playa en la costa de Andalucía, con sol y temperaturas calurosas se pude ver empañado por las nieblas. Estas generan un ambiente fresco y oscuro,  y que en muchas ocasiones hace cambiar de planes a los veraneantes de la costa.

    Las culpables son ni más ni menos las nieblas de advección. Para su formación son indispensables diversos ingredientes en la atmósfera, unidos a la orografía de la zona.

    La atmósfera, sobre todo su parte baja se compone de masas  de aire. Este aire está compuesto por un porcentaje de vapor de agua.  Las masas de aire pueden variar su temperatura dependiendo de diferentes situaciones. Al enfriarse, estas masas alcanzan la temperatura de rocío, donde el vapor de agua se condensa formando gotitas de agua. Aquí es donde aparecen las nieblas. Dependiendo del porcentaje de humedad de la masa de aire, las nieblas son más densas o menos densas.

    Muchos se preguntarán, ¿por qué existe este enfriamiento en la costa Andalucía en pleno verano? La solución es el conjunto de diferentes ingredientes en la atmósfera que detallamos a continuación:

    En la costa Atlántica de Andalucía, la temperatura del mar se encuentra relativamente fría, a unos 20-21 grados.

    Por otro lado, se está produciendo una advección de una masa de aire cálida procedente del norte de África, que pasa por encima del mar a diferente temperatura. En esta situación, la masa de aire cálido al moverse por encima, va enfriando su base, dentro de la capa de inversión, alcanzado el punto de rocío y por lo tanto, condensándose.

    Esta situación provoca un aumento de la humedad relativa en la costa, unido a una sensación térmica fresca. Existe un fuerte contraste térmico entre zonas dentro de la niebla y zonas a pocos kilometro sin niebla. Con el paso de las horas, y el calentamiento diurno, las nieblas tienden a disiparse. Aún así, en ocasiones, las nieblas pueden ser persistentes.